Cycloseris barcelonensis, Asterocyclina stellata stellata y Operculina sp.
15,00 €
Serie: Eoceno.
Procedencia: sur de Europa.
Medidas: 3,1 cm x 3,1 cm
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Sobre Cycloseris (coral) se encuentran Asterocyclina y Operculina (macroforaminíferos). Los macroforaminíferos alcanzan tamaños centimétricos y que por lo tanto al poseer una concha relativamente grande, gruesa y pesada, para su tamaño, vivían cerca del lecho marino formando parte del bentos.
Los foraminíferos son organismos unicelulares y eucariotas (núcleo definido), provistos de concha mineralizada por carbonatos y en algunos casos por sílice u otras sustancias, que pertenecen al reino de los protistas. Aparecieron en el Cámbrico (principios del Paleozoico) y persisten en la actualidad en infinidad de ambientes marinos.
Los foraminíferos son mayoritariamente carnívoros, se alimentan de otros microorganismos que atrapan con pseudópodos (expansiones de su citoplasma). Estos pseudópodos atraviesan su concha por unas perforaciones que poseen en ella. viven sobre el fondo marino o sobre plantas, desplazándose lentamente mediante los pseudópodos. Mientras que otros viven fijados a distintos elementos del fondo.
Algunos de ellos viven en simbiosis con organismos fotosintéticos, por lo que se localizan cerca de la superficie o en fondos marinos donde puede llegar la luz.
Son excelentes fósiles guía, ya que sirven para datar las rocas, determinar ambientes marinos (temperatura, profundidad, salinidad, paleolatitud, etc.) y conocer el clima reinante en épocas pasadas.
Los foraminíferos contribuyen a prevenir el cambio climático, ya que fijan enormes cantidades de CO2 en sus conchas, en forma de carbonato de calcio, evitando que éste pase a formar parte de los gases de efecto invernadero de la atmósfera.
Los foraminíferos registran con bastante precisión en sus conchas la salinidad y temperatura de las aguas, por lo que son excelentes indicadores paleoclimáticos. La extinción masiva de estos organismos indica grandes catástrofes, como la caída de un gran meteorito hace 65´5 millones de años.







